martes, 17 de mayo de 2011

Negligencia en el ISSSTE pudo ocasionar la muerte de un bebé

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De no haber sido atendida oportunamente en otra clínica el producto no habría sobrevivido
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La familia denuncia la actitud del personal médico
Miguel G. Martínez | UAEH

La negligencia del personal médico del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), del municipio de Teziutlán, Estado de Puebla, obstruyó el parto de una mujer, lo que pudo ocasionar la muerte del producto de no haber sido intervenido en el Hospital General de Teziutlán.
La paciente, -quien pidió omitir su nombre por temor a represalias- relató que ingresó al filo de las 15:00 horas a la sala de emergencias, para pasar posteriormente al área de maternidad, donde por transcurso de  casi 6 horas, estuvo sin recibir atención médica, ya que el personal de enfermería mencionó no poder localizar al doctor en turno, debido a que fue solicitada su presencia en otro parto, (lo que posteriormente fue desmentido por las pacientes adjuntas quienes también esperaban intervención.)
Después ver que las complicaciones en la paciente se intensificaron, la familia optó por trasladarla al Hospital General de Teziutlán, donde por no ser derechohabientes era necesario pagar por el servicio de consulta. Gracias a la atención oportuna de los trabajadores, el producto fue recibido a las 23:45 Horas en el día 18 de agosto de 2007, pesando 3.300 kilogramos, con una altura de 48 centímetros, respondiendo a los estímulos básicos.

Debido a las acciones que emprendía el Gobierno del Estado de Puebla, en ese entonces a cargo del Lic. Mario Marín Torres, el servicio de parto durante el mes fue gratuito, con motivo de “incentivar la afiliación al seguro de nueva generación y cumplir con las metas establecidas, a fin de evitar algún recorte presupuestal”. Sin embargo, los precios de intervención oscilan entre los 7 y 25 mil pesos, más gastos de honorarios.

Ante tales actos, el esposo de la paciente, -quien también pidió salvaguardar su identidad- denunció la negligencia de la que fueron víctimas en la clínica del ISSSTE, contradiciendo la visión humanitaria que estipula el organismo en la que establece como misión la de contribuir a satisfacer niveles de bienestar integral de los trabajadores al servicio del Estado, pensionados, jubilados y familiares derechohabientes, con el otorgamiento eficaz y eficiente de los seguros, prestaciones y servicios, con atención esmerada, respeto, calidad y cumpliendo siempre con los valores institucionales de honestidad, legalidad y transparencia.
“La atención del hospital y en general del doctor que nos atendía fue pésima, ya que en un principio nos comentó que el parto era de alto riego porque según él, el producto era demasiado grande y no se había desarrollado en óptimas condiciones, cosa que parecía una broma puesto que mi esposa se cuidó y acudió al ginecólogo puntualmente monitoreando el proceso del bebé.” Relató.
Además agregó que el doctor mostro una conducta agresiva violando los códigos de ética que su profesión demanda. “nos trato descortésmente, y después de un chequeo dijo que el bebé iba a nacer al siguiente día y por lo tanto se retiraba, lo único que hizo fue conectarla a una maquina la cual monitoreaba el ritmo cardiaco del bebé.”
Narra que la determinación que lo orilló a trasladar a su esposa fue que la dilatación presentada en la vagina era la que marcan el protocolo para poder iniciar el trabajo de parto. “el médico nos había indicado que él de ninguna forma haría el parto y el ginecólogo nos dejo porque según el bebé aun no iba a nacer.”
Posteriormente, tomando las medidas precauciones, y ante la oposición del personal de la clínica decidió dirigirse hasta otro hospital, donde el nacimiento se presento en pocos minutos.
“Tomamos un taxi porque yo no podía manejar en esas condiciones, y ya en el otro hospital, tan pronto llegamos nos atendieron y corroboraron que mi esposa estaba a minutos del alumbramiento, tan cerca estaba que yo fui el que la recostó en una cama y la llevo hasta el cuarto en el que la atendieron, no habían pasado más de 20 minutos de nuestra llegada a dicho hospital cuando mi hija ya había nacido.”
La familia lanzó un llamado a la ciudadanía para denunciar los abusos que constantemente se presentan además de acusar a las autoridades de las acciones negativas que se presentan en todos los ámbitos.
“No levantamos una denuncia porque sabemos que lo que digamos y hagamos será en vano, el sistema está corrompido en todas sus escalas, la culpa no la tiene el médico que nos atendió; la tienen las autoridades que no saben monitorear las necesidades básicas de la sociedad, si pudiera les diría a las autoridades federales que hagan algo al respecto.” Concluyó.
En días recientes Jorge Fouad Aguilar Chedraui, secretario de Salud del Estado de Puebla, indicó que la calidad en los servicios médicos que se oferta en la entidad responde a las más altas exigencias que presenta una sociedad creciente y cada vez más demandante, descartando que se sigan presentando casos de negligencia en cualquiera de sus instituciones.

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